Cómo Escribir Devocionales Que Realmente Edifiquen (y No Solo Relleno Espiritual)

Tengo que ser honesto.

Nunca he sido una persona que lee muchos devocionales. Pero eso no significa que no son útiles porque son muy buenos y que pueden ayudar mucho.

Pero digo eso para decir esto.

Muchos devocionales cristianos son bien intencionados, pero poco útiles. Esa es la realidad por lo menos en mi experiencia.

No significa que son falsos o que son antibíblicos. Pero cuando se trata de edificar la verdad es que se quedan cortos.

Comienzas leyendo y luego terminas y piensas:

“Fue bonito, pero no me llevé nada claro.”

Eso es un problema.

Porque un devocional no existe para sonar espiritual, sino para ayudar a alguien a ver, entender y aplicar la Palabra de Dios.

Ese es el propósito de un buen devocional.

Por eso en este articulo quiero darte como una estructura por si estas interesado en crear devocionales para tu audiencia. Pero antes debes de conocer el error más común de un devocional.

El error más común en los devocionales

Para ir directo al punto el error #1 es este:

Usar el texto bíblico solo como excusa para decir lo que yo quiero decir.

El versículo aparece al inicio y luego desaparece. Entonces el devocional se convierte en:

  • Opinión personal
  • Reflexión emocional
  • Pensamiento bonito
  • Pero desconectado del texto

Eso no edifica bíblicamente, sino que se convierte en inspiración religiosa. Pero entonces, ¿qué es un buen devocional?

Qué SÍ es un buen devocional

Un buen devocional hace tres cosas claras:

  1. Expone un texto
  2. Aclara una verdad
  3. Guía una aplicación

Nada más y nada menos.

No lo compliquemos y seamos claros.

Estructura simple de un devocional que edifica

Paso 1: Elige un texto corto

Un versículo, tal vez dos como máximo.

Puedes necesitar más pero te puedes arriesgar a terminar complicando el devocional.

Pero si el texto es corto entonces es:

  • Más fácil explicarlo
  • Más clara la aplicación
  • Menos confusión

Paso 2: Explica una sola verdad

No tres ni cinco, una sola verdad.

Pregunta que debes de hacerte:

¿Qué enseña este texto, claramente?

Ejemplos:

  • Una promesa
  • Una advertencia
  • Una actitud correcta
  • Una verdad sobre Dios

Si no puedes decirlo en una frase, todavía no estás claro en el texto.

Paso 3: Aplica esa verdad a la vida real

Mira, a mí no me gustan las cosas superficiales así que la aplicación no debe ser:

  • “Debemos confiar más en Dios”
  • “Oremos más”
  • “Recordemos esto”

Esos son cosas importantes, pero es genérico. No queremos genérico queremos algo que el lector pueda aplicar.

Una buena aplicación:

  • Es concreta
  • Es realista
  • Se puede practicar hoy

Lo que NO debe ser un devocional

Evita:

  • Historias largas que se absorben el texto
  • Emociones sin explicación bíblica
  • Aplicaciones vagas
  • Lenguaje espiritual sin contenido

El devocional no es tu desahogo personal asi que no lo trates de esa forma. Es un acto de enseñanza breve y que el lector pueda reflexionar y aplicar a su vida.

Para terminar

Antes de publicar un devocional, pregúntate:

¿El lector entendió mejor el texto?

Eso marca la diferencia en el lector porque lo que queremos es que el lector entienda, medite y aplique.

En el próximo artículo veremos:

Por qué la mayoría de los artículos cristianos son demasiado largos (y cómo recortarlos sin perder contenido)

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