Hoy más que nunca, los cristianos están escribiendo en internet. Solo mírate, estás en Substack leyendo un artículo.
Blogs, Substack, redes sociales, newsletters, devocionales, artículos, estudios, reflexiones. Créeme que el problema no es la falta de contenido cristiano. El problema es la calidad del contenido que se está publicando.
Y no hablo de herejía. Hablo de claridad.
Es lamentable decirlo, pero mucho contenido cristiano es:
- Confuso
- Desordenado
- Largo sin necesidad
- Mal explicado
- Difícil de seguir
- Correcto en doctrina, pero pobre en comunicación
Eso es un gran problema serio. Porque cuando escribimos, no solo transmitimos ideas, transmitimos verdad. Y la verdad merece ser comunicada bien, en especial la verdad de las Escrituras.
La verdad que verdaderamente importa.
Escribir mal no es humildad
Existe una idea equivocada en algunos círculos cristianos:
“Lo importante es el mensaje, no la forma.”
¿Lo has escuchado? Suena espiritual, pero no es cierto. Tanto el mensaje como la forma son importantes porque lo que hacemos lo hacemos para el Señor.
La forma sí importa, porque:
- La forma afecta la comprensión
- La forma afecta la atención
- La forma afecta la aplicación
- La forma puede ayudar o puede estorbar
Escribir mal no es señal de espiritualidad. Escribir confuso no es humildad. Escribir desordenado no es fidelidad bíblica.
Recuerda eso antes de publicar un artículo aquí en Substack.
Si alguien no entiende lo que escribes, no importa cuán correcto sea tu contenido. No aprenderá absolutamente nada de lo que estás tratando de decir.
Por eso debemos ser claros; vamos a profundizar un poco en eso.
Claridad también es amor al prójimo
Cuando escribes para otros, estás sirviendo a otros. Sería bueno que lo viéramos de esa manera.
Y servir implica:
- Pensar en el lector
- Anticipar sus dudas
- Guiarlo paso a paso
- No hacerlo trabajar de más para entenderte
¿Crees que aplique esas cosas en este artículo? Cuando escribo, trato de hacerlo de tal manera que quede claro y que el contenido pueda ayudarte.
Escribir claro es decir:
“Me importa que entiendas.”
Escribir con orden es decir:
“Respeto tu tiempo y tu atención.”
Muchos textos cristianos fallan no porque les falte Biblia, sino porque les falta amor práctico al lector. Suena fuerte eso, pero cuando decidiste abrir una cuenta aquí o en cualquier otro lugar para compartir tus escritos como cristiano, entonces eres responsable.
Pensemos en eso, pero miremos otra área que es importante mirar.
El problema no es que no sepas escribir
La mayoría de las personas que quieren escribir contenido cristiano:
- Tienen buenas ideas
- Aman la Biblia
- Quieren edificar
- Desean hacer las cosas bien
El problema casi nunca es falta de pasión, sino que es falta de estructura.
Lamentablemente, en muchos casos nadie nos enseñó:
- Cómo ordenar una idea
- Cómo construir un argumento
- Cómo explicar un texto bíblico
- Cómo ir de un punto a otro con claridad
- Cómo cerrar un artículo con aplicación real
Y como nadie nos enseñó, improvisamos, pero la improvisación constante produce contenido débil. Eso es un problema.
Sin embargo, es un problema que tiene arreglo.
Escribir es una habilidad que se aprende
Aquí está el “secreto”, que realmente no es un secreto, pero algunas veces es bueno ser dramático en la escritura. Esto es lo que debes entender:
Escribir bien no es un don místico. Es una habilidad.
Y como toda habilidad:
- Se puede aprender
- Se puede practicar
- Se puede mejorar
Algunos tienen más facilidad natural, claro. Pero la claridad no depende del talento, sino del método.
Entonces, si crees que no eres un buen escritor, tienes esperanza de que con práctica puedes mejorar.
Un cristiano promedio con:
- Buen pensamiento
- Buen orden
- Buen proceso
Puede escribir mejor que alguien con “talento”, pero sin estructura. Antes de publicar, recuerda el siguiente punto.
El internet amplifica todo (para bien o para mal)
Antes, un mal escrito se quedaba en una libreta o cuaderno. Hoy, un mal escrito:
- Se publica
- Se comparte
- Se enseña
- Se multiplica
Eso significa que:
- La confusión se puede multiplicar
- El desorden se puede multiplicar
- La mala comunicación se puede multiplicar
Pero también significa algo bueno:
Un texto claro puede ayudar a cientos o miles de personas.
Entonces, aprender a escribir bien no es vanidad. Es mayordomía.
Escribir bien no es escribir complicado
Otro error común:
“Escribir bien es usar palabras difíciles.”
No, no hagas eso.
Escribir bien es:
- Decir cosas profundas con palabras sencillas
- Explicar sin enredar
- Ir al punto
- Usar ejemplos
- Guiar al lector
Si vamos a las escrituras, vemos que Jesús no hablaba complicado. Los profetas no escribían para impresionar, sino para llevar el mensaje que se les dio. Los apóstoles no buscaban sonar intelectuales; solo eran obedientes al Señor.
Buscaban ser entendidos porque eso es lo que importa.
Por eso existe El Escritor Cristiano
Este blog, por decirlo así, nace por una necesidad que pude ver en la jungla del internet:
- Cristianos que quieren escribir
- Pero no saben cómo hacerlo mejor
- Y no que se les está enseñando de forma práctica
Para estar claros, quiero ser claro sobre lo que encontrarás y lo que no encontrarás aquí.
Aquí no vas a encontrar:
- Motivación vacía
- Inspiración sin método
- Espiritualidad nebulosa
Aquí vas a encontrar:
- Principios claros
- Herramientas prácticas
- Estructura
- Ejemplos
- Procesos que puedes aplicar
La meta es simple:
Que escribas con más claridad, más orden y más propósito.
¿Te suena bien eso? Entonces…
Una pregunta para cerrar
Antes de seguir escribiendo, vale la pena preguntarte:
- ¿Entendería esto alguien más?
- ¿Está claro lo que quiero decir?
- ¿Estoy ayudando al lector o solo desahogándome?
- ¿Podría decir esto mejor?
Aprender a escribir mejor no es opcional si quieres edificar a otros. Es parte del llamado a comunicar bien la verdad.
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